La XXV Asamblea Diocesana de Pastoral reunió a sacerdotes, seminaristas, religiosas y laicos del 22 al 24 de junio, bajo el lema “Cristianos de hoy para una cultura renovada”.

La Diócesis de San Juan de los Lagos dedicó tres días a revisar su presente pastoral, escuchar las realidades que atraviesan sus parroquias y ordenar nuevas líneas de trabajo frente a los desafíos de la cultura actual.
Del 22 al 24 de junio de 2026 se realizó la XXV Asamblea Diocesana de Pastoral en la Casa de Pastoral Juan Pablo II, con la participación de sacerdotes, seminaristas, religiosas, laicos y delegados de distintas comunidades parroquiales del territorio diocesano.
El encuentro se desarrolló bajo el lema “Cristianos de hoy para una cultura renovada” y tomó como referencia el VI Plan Diocesano de Pastoral. Durante las jornadas se trabajó en mesas de discernimiento, ponencias, paneles, momentos de oración y materiales audiovisuales relacionados con la identidad sinodal, mariana, martirial y misionera de la diócesis.
Mons. José Leopoldo González González, Obispo de la Diócesis de San Juan de los Lagos, encabezó los trabajos de la asamblea y acompañó cada jornada. Desde el inicio llamó a los participantes a trabajar desde la escucha mutua, sin protagonismos que limiten la participación de otros.
“Nuestros tiempos requieren trabajar en la escucha activa, dando espacios seguros donde se puedan expresar los desafíos e inquietudes que enfrentan las comunidades en el caminar de la Iglesia”, señaló durante el mensaje de apertura.
La primera jornada permitió mirar hacia atrás para entender el camino recorrido. Se proyectó un video retrospectivo sobre la historia de las Asambleas Diocesanas de Pastoral, desde la primera hasta la vigesimocuarta edición. El repaso ayudó a ubicar los cambios, preocupaciones y acentos que han marcado la vida pastoral de la diócesis a lo largo de los años.
Después se abordó el tema “Nuestro caminar diocesano en comunión y participación: una fuerte experiencia sinodal que nos da identidad”. A partir de esta reflexión, los participantes comenzaron el trabajo en mesas, donde se compartieron experiencias, inquietudes y propuestas desde las distintas realidades parroquiales.
La asamblea también incluyó espacios culturales. Uno de ellos fue la presentación de la obra musical “Crónicas de una guerra justa, la cristera”, que permitió vincular la reflexión pastoral con la memoria religiosa de la región, marcada por una identidad mariana y martirial.
El segundo día inició con una recapitulación de la jornada anterior, presentada por seminaristas en forma de sketch. El recurso ayudó a recuperar lo trabajado y dio paso a una nueva etapa de reflexión.
Ese día, Mons. Gerardo Díaz Vázquez presentó el tema “De la espiritualidad sinodal a las prácticas sinodales”. Su intervención colocó sobre la mesa una pregunta central: cómo pasar de hablar de sinodalidad a vivirla en decisiones, procesos y formas concretas de trato dentro de la Iglesia.
Durante su ponencia, advirtió sobre actitudes que pueden cerrar la escucha, como el clericalismo, los juicios anticipados y las resistencias a recibir con seriedad las realidades que viven los distintos sectores pastorales.
“A esta Iglesia Diocesana de San Juan de los Lagos que quiero tanto, no se pierdan en su riqueza”, expresó Mons. Gerardo Díaz Vázquez.
La jornada continuó con un video sobre la identidad martirial y con nuevos trabajos en mesas de discernimiento, donde los asambleístas analizaron cómo llevar esas reflexiones a la vida pastoral ordinaria.
El tercer día estuvo centrado en la identidad misionera y en los compromisos finales. Después de la recapitulación, se realizó el panel “¿Cómo hacer presentes los rasgos de identidad misionera y martirial en los contextos actuales?”, con la participación de representantes de distintas vocalías, entre ellas la social, cultural y de salud.
El panel permitió aterrizar la conversación en campos concretos de acción. La pregunta no fue sólo qué identidad tiene la diócesis, sino cómo esa identidad puede hacerse visible en los ambientes donde hoy se juega buena parte de la vida social, familiar, cultural y religiosa.
Más tarde se presentó un material audiovisual sobre la identidad mariana y se realizó el último bloque de trabajo en mesas, destinado a ordenar acuerdos, aportaciones y líneas de acción surgidas durante la asamblea.
En el mensaje de clausura, Mons. José Leopoldo González González agradeció la participación de los asambleístas y pidió que lo trabajado no se quede únicamente en los días del encuentro. Llamó a compartir lo vivido en las parroquias y a dar continuidad a las líneas de acción recogidas durante las jornadas.
La XXV Asamblea Diocesana de Pastoral dejó una tarea clara para la Diócesis de San Juan de los Lagos: escuchar con mayor profundidad, reconocer su propia riqueza pastoral y traducir su identidad mariana, martirial y misionera en respuestas concretas para el tiempo actual.
