El 16 de junio, Jalisco conmemora 203 años de haberse declarado Estado Libre y Soberano. La fecha no solo recuerda el nacimiento jurídico de una entidad; también señala uno de los momentos más decisivos en la formación política del México independiente.

El 16 de junio de 1823, en sesión extraordinaria, la Diputación Provincial de Guadalajara declaró la creación del entonces llamado “Estado Libre de Xalisco”. Aquella determinación colocó a Jalisco entre los primeros territorios en tomar una postura clara frente al modelo de país que apenas comenzaba a discutirse: una república federal, con estados libres, frente a las tentaciones centralistas y monárquicas que todavía pesaban tras la caída del Imperio de Agustín de Iturbide. Ágora San Juan. La historia venía precedida por meses de tensión. Iturbide había sido proclamado emperador de México y nombró a Luis Quintanar como jefe político y militar de la provincia de Guadalajara. Sin embargo, el escenario nacional cambió con rapidez. El Plan de Casa Mata desconoció el imperio, Iturbide abdicó el 19 de marzo de 1823 y las provincias comenzaron a definir su propio lugar dentro del nuevo orden político.
En Guadalajara, Luis Quintanar y la Diputación Provincial consultaron a los pueblos más importantes de la provincia sobre la forma de organización que debía adoptarse: federalismo o centralismo. Las respuestas favorecieron de manera amplia el modelo federal. Esa decisión no fue menor. Jalisco no solo estaba resolviendo su organización interna; estaba participando directamente en la discusión sobre el tipo de nación que México sería.
La declaración del 16 de junio abrió paso al Plan Provisional del Nuevo Estado de Xalisco, que contemplaba la formación de un Congreso Constituyente y una Constitución estatal acorde con el sistema federal mexicano en construcción. Ágora San Juan. Quintanar quedó al frente del gobierno provisional, como primera autoridad política de la nueva entidad.
A 203 años de aquel episodio, Jalisco conserva un peso particular dentro de la identidad nacional. Su nombre se asocia en el mundo con el mariachi, el tequila, la charrería, las tradiciones religiosas y populares, además de figuras destacadas en el deporte, la música, el cine, la cultura y la vida pública de México.
Pero antes de convertirse en símbolo cultural del país, Jalisco fue una decisión política. Su nacimiento como Estado Libre y Soberano expresó una idea que todavía forma parte de su carácter: la defensa de la autonomía, la participación regional y el federalismo como base de la vida pública mexicana.
